lunes, 20 de febrero de 2017

La Iniciación Pornográfica. 

El sonido de las campanas de la iglesia acompañaban esa silenciosa tarde en la que me disponía a dormir para tratar de recuperar las energías que en  la noche anterior había desgastado tratando de encontrar trabajo en la plaza tapatía y sus misterios nocturnos.

Fue imposible quedarme dormido por la gran ansiedad que dejaba el colocar sobre mi mente el rumbo que tomaría mi vida. Definitivamente necesitaba hacer algo diferente, mi personalidad extrovertida y con sed de aventura lo requería de inmediato.

Tome el celular y abrí el grindr. Tenía que aprovechar mi tiempo en otra cosa que no fuera rodar por la cama y mirar por la ventana. Por la aplicación solía  ganar algo de  dinero ofreciendo  mis servicios sexuales. Una vez un señor me pagó 1,000 pesos por permitirle chupar mi verga hasta venirme en su boca. Con ese dinero logré completar el pago del alquiler de mi habitación y salí de un gran apuro.

Me dispuse a esperar que alguien respondiera a mi anuncio que decía “cobro $”. Pasó aproximadamente una hora para que alguien escribiera en el chat para solicitarme información de cuanto era lo que tenían que pagar por las delicias que mi cuerpo podría ofrecer. Era un hombre gordo de unos 32 años quien me decía que tenía 400 pesos. La verdad,  es que preferí ignorar y no responder por que sabía que podía conseguir otro cliente quien pagara más.

Me dispuse a ver perfiles, quizá no iba a  conseguir dinero esa tarde pero estaba algo caliente,  así  que decidí mejor encontrar a alguien que me gustara para coger un rato y quizá invitarle a comer. Al pasar  por todos esos perfiles como un menú de comida, vi algo que llamó mi atención: “Buscamos actores porno”.

En la imagen de ese perfil tan peculiar estaba la foto de dos hombres demasiados guapos con unos cuerpos que pondrían caliente hasta mi tía la amargada. En la parte donde escribes especificaba que mandáramos mensaje para pedir mayor información de cuando y donde era el casting.

Escribí un “Hola” y solicité  mayor  información de lo anunciado a lo que respondieron:
“Buenas tardes, somos una productora de videos porno y estamos buscando chicos  desinhibidos que se animen a realizar actos sexuales frente a la cámara. Si realmente estas interesado mándanos tu foto desnudo  para ver si eres el estilo de hombre que buscamos ”.

No pedían  mucho con mi foto desnudo, la verdad es que no me importaba que se tratará de un engaño para filtrar fotos de hombres gays  en Guadalajara. En demasiadas ocasiones ya había mandado mi culo y  verga  a gran cantidad de hombres cuando ofrecía mis servicios sexuales.

Cuando recibieron la foto tardaron aproximadamente una hora en contestar diciéndome que si podía acudir en 3 horas a un pequeño casting en vivo donde probarían mi desenvolvimiento frente a la  cámara. Acepté y solicité la dirección del lugar.

Mire mi cajón de ropa interior  y busqué  lo más sexy que tenia. Vi mis  suspensorios que levantaban mi culo de una manera que lo dejaban  ver muy antojable, eran perfectos para la ocasión.  Me los puse, me peine y coquetee frente al  espejo un rato para estar doblemente seguro de mi belleza masculina, esa belleza que me estaba dando de comer los últimos meses.

Salí de la casa con mi mochila, mis audífonos y una gorra que me había regalado mi hermano la navidad pasada la cual me gustaba mucho por que resaltaba mi parte masculina y eso hacía que me llegaran más clientes  dispuestos a pagarme incluso más de lo que les pedía  porque me los cogiera o viceversa.

La dirección se encontraba por la calle Garibaldi en la zona centro de Guadalajara. Quedaba a unos 30 minutos de donde yo vivía  y la tarde era nublada por lo que decidí caminar.
Cuando la numeración de las fincas  marcaba que me encontraba cerca, apague mi reproductor y lo guarde en la mochila. Un extraño nerviosismo me invadió esta vez. A pesar de haber experimentado ya muchos encuentros clandestinos, en esta  ocasión  me encontraba ante una experiencia totalmente nueva. Además también sabía que estaba en riesgo de que se tratara de alguna especie de engaño y sabía que  corría  el peligro  de que sucediera  algo malo.

-Total, ya me he puesto en riesgo en demasiadas ocasiones y tal vez  hoy no sea la excepción pero podría ser mi salida a muchos problemas económicos, tomaré el riesgo- Pensé.
Llegué al lugar, era un sitio  con una pequeña puerta que conducía a un angosto pasillo con unas largas escaleras al final. Era una casa muy vieja y deteriorada que daba un aspecto tétrico. Se sentía  helada por los grandes muros que la resguardaban por gran cantidad de años y la escaleras se encontraban con polvo y algunas telarañas.

La puerta estaba emparejada, así que me pase y seguí el camino. Al llegar al final de las escaleras había un cancel negro que estaba cerrado. Por lo barrotes se dejaba ver una sala con muebles de piel color negro un tanto  rotos. –Buenas tardes- grite. Escuché unos pasos que provenían  del fondo de la casa y a los segundos apareció un hombre de unos 28 años quien me respondió el saludo y dijo- ¿Tú debes de ser Roman?, ¿cierto?. –Si, así es, contacte por Grindr y me dieron una cita para esta hora- dije.

Me comentò que enseguida saldría el productor quien  se estaba terminando de bañar y me hizo tomar asiento en uno de los sillones. Miraba de un lado a otro por toda  la casa tratando de encontrar algún indicio de que este iba a ser un gran trabajo que me haría ganar mucho dinero. Por más que busqué no encontré nada que me sacara de dudas. Lo único  que logró llamar mi atención  fue una fotografía del hombre que me recibió acompañado de otro de unos 40 años quienes sonreían muy abrazados, supuse que se trataba de su pareja.

Pasaron unos 10 min para que del corredor que conducía a las habitaciones apareciera el hombre cuarenton de la fotografía. –Hola Roman, mi nombre es Lalo un gusto conocerte. Ya debiste conocer a Arturo mi colega en este proyecto y mi futuro esposo-. Arturo era guapo pero me había parecido muy alzado, tenía  una mirada retadora que echaba de arriba abajo y su personalidad era muy tajante. Lalo parecía un tipo agradable, feo, acabado por los años pero su personalidad era retadora y seductora, producto seguro de una vida llena de madrazos. Aún así daba un aspecto interesante.

-Sí, ya tuve el gusto de conocerle, gracias. –¿Quieres agua?- preguntó Lalo. –No, estoy ansioso por saber de qué se trata esto, ¿Qué hay que hacer?- les pregunte un poco nervioso a lo que Lalo, que al parecer era quien lidereaba este proyecto respondió:

-Mira nosotros somos una compañía cinematográfica que va comenzando. Estamos lanzando nuestra página de internet la cual ya cuenta con algunos videos que se están haciendo muy populares en la web. Arturo ya ha tenido la oportunidad de hacer porno en muchas ocasiones y es algo que le ha generado dinero, además de popularidad en el medio. Estamos buscando nuevos talentos para hacer crecer esta empresa juntos y generar grandes ganancias. Al principio no prometo un gran sueldo, te estaríamos pagando $800 pesos por video pero si logras hacerte popular en la web tus comisiones irán incrementando. Aquí se va a tratar de emprender. Más que nada me gustaría que veas esto como un futuro prometedor. Quienes se integren tendrán que dar el compromiso de chambear duro para pronto poder posicionarnos en la industria del porno gay. Tú eres demasiado guapo,  tienes carita de niño que no rompe ni un plato, tu cabello es muy obscuro y eso ante la cámara tendrá un toque delicioso  que te aseguro que quien vea tu video  quedará atrapado y pedirá más. ¿ Qué te parece la idea, Roman?-.

Me quede callado tratando de procesar la información que acababa de recibir por parte de Lalo. Después de un breve silencio respondí que me agradaba la idea, a final de cuentas era eso o seguir en la plaza tapatía todas las noches peligrando el pellejo, definitivamente era mejor posar ante la cámara en un cuarto lleno de luz.

Lalo comentó después que era necesario un casting, una pequeña prueba con la cámara para ver a que tanto podría estar dispuesto en un filme. Se levantaron y me pidieron que los siguiera por el corredor de habitaciones.

Llegamos al último cuarto del pasillo que se encontraba sólo con un mueble largo  y una lámpara. Prepararon la cámara y ambientaron  para comenzar a rodar. Una vez listo el equipo me comenzaron a preguntar mi edad, si ya había hecho porno antes y algunas otras preguntas estúpidas las cuales tenía que contestar con un sonrisa llena de coquetería.

Al final de la charla me pidieron que me quitara la ropa. Lo fui haciendo lentamente comenzando por la playera, vi como Lalo se comenzó a excitar por la forma en cómo tragaba  saliva, parecía que jadeaba como un perro por ver más.

Llegué al punto de tener solo mi  ropa interior y ahí me pidió que me diera una vuelta.
-Muy bonito cuerpo, mí querido, Roman. Delgado, lindas piernas y un  culo tan duro  que  te hacen un verdadero bombon que me quiero comer-. Me puse un poco nervioso al ver la cara de Alberto pareja de Lalo  quien agacho la mirada e hizo notar lo incomodo que le pareció el comentario. Aún así no dijo nada y Lalo siguió con sus adulaciones.

Me quite el suspensorio y mi verga salió flácida aún, necesitaba estimularla para que dejará ver su tamaño y no defraudar a los directores. Me pidieron realizar algunas posiciones para tomar fotografías.

Después me senté en el sillón y me pidieron que me sintiera como en mi propia habitación. –Quiero que te masturbes, Roman. Quiero ver cómo te deslechas- dijo Lalo. En un televisor que estaba detrás de la cámara pusieron videos porno de Brent Corrigan, un famoso actor porno Gay. –¿Quieres ser como él, Roman?- preguntó  Lalo refiriéndose a Corrigan. –Si, quisiera ser famoso como él y ganar mucho dinero para comprarme muchas cosas y hacer lo que se me venga en gana sin limitaciones-, contesté riéndome. –Muy bien,  entonces concéntrate y déjanos ver cómo te vienes, cuanto semen te sale de esa verga que pone dura la mía-  dijo Lalo.

Mi verga poco a poco fue poniéndose dura. Tocaba mi abdomen y pecho. Estimulaba mis pezones y debes en cuando acariciaba mi escroto y testículos. Cuando iba a llegar me puse de pie frente a la cámara  y solté el chorro de semen para que cayera al piso y pudieran apreciarlo mejor… Continuará




No hay comentarios:

Publicar un comentario