domingo, 15 de octubre de 2017


Entre “Activos”  y “Pasivos”.

Es interesante el modo de socializar que tenemos los varones, nos educan desde muy pequeños a ver la vida de una manera acelerada, en cada espacio y contexto  tienes que mostrarte precoz para recibir premios y aplausos por haber reafirmado esa categoría cultural llamada masculinidad.

Sin duda la sexualidad es uno de los espacios donde recae gran peso para definirnos y percibirnos en el mundo como hombres. De acuerdo con Ivonne Szas teórica y estudiosa de la sexualidad masculina en México, “la sexualidad no aparece únicamente como expresión del erotismo, sino como una de las principales formas de representación y reafirmación de la masculinidad. A través de la sexualidad, entre otros atributos, se expresa y se mide el poder masculino y se marcan sus límites” (Szasz Ivonne, 2000).

La educación sexual hacia los hombres es casi nula en todas las esferas sociales. Los hombres por lo regular no tenemos el hábito de visitar al urólogo, terapeuta sexual o  cualquier experto o especialista que nos pudiera orientar en nuestras prácticas o problemáticas enfrentadas en las distintas áreas de nuestra sexualidad, nuestro aprendizaje sexual por lo general es instruido en espacios masculinos donde otros hombres hablan de sexo,  y de esa forma vamos escuchando e interiorizando  cómo se comportan los hombres a la hora de coger o masturbarse.

La educación sexual no la hemos encontrado en los libros de texto de educación básica,  ya que se encuentra limitada y regulada por las políticas conservadoras permeadas de pensamientos religiosos a sabiendas del código laico en nuestro país.

El conocimiento para desempeñar nuestra  sexualidad lo hemos adquirido la mayoría de las veces  a través de productos culturales  como la televisión, el cine, la publicidad, la música y por supuesto el internet que nos muestra la  pornografía muy accesible a la mano y ojos de quien sea .

Por supuesto esos productos culturales van bañados de sexismo, falocentrismo, misoginia y el tan caracterizado machismo de nuestras sociedades occidentales. A través de ese acompañamiento mediático y de la socialización en espacios masculinos donde se comparten experiencias con otros hombres resultan nuestras experiencias sexuales,  y cómo hombres suelen ser bastante limitadas, y no en el sentido de cantidad sino en cuanto a su calidad.

Para Eusebio Rubio, sexólogo mexicano con grandes aportes en la rama: “la sexualidad humana es el resultado de la integración de cuatro potencialidades que dan origen a los cuatro holones (o subsistemas) sexuales, a saber: el género, la vinculación afectiva  interpersonal, el erotismo y la reproductividad”. A través de estos holones es como vamos moldeando nuestra práctica sexual.

En cuanto al género los hombres realizamos roles sociales y culturales considerados masculinos con la función de diferenciarnos a toda costa de las mujeres, "recibimos   el mensaje de que no se es hombre mientras no se prueba serlo. La cultura provee caminos específicos para probar la masculinidad, entre los cuales las proezas sexuales ocupan un lugar preponderante”  (Szasz Ivonne, 2000). Es así como vamos adquiriendo estereotipos y comportamientos como el de ser un conquistador, tener múltiples encuentros sexuales y la amplia competencia con los otros  para ser merecedores del trofeo social de la figura viril.

La vinculación afectiva se encuentra bajo la normativa del binarismo genérico, ya que las emociones se van catalogando y asignando a uno u otro sexo. Por ejemplo a los hombres desde pequeños se nos dice que “los hombres no lloran”, llegamos a retener la tristeza  y la nostalgia con tal de probar en repetidas ocasiones que somos hombres de verdad.

Las emociones permisibles para que que los hombres visibilicen son las relacionadas con los detonantes de la violencia,  como por ejemplo la irá y el enojo. Las mujeres por su parte van aprendiendo que las emociones articuladas con el amor y la ternura definen su feminidad desarrollando fuertes vínculos amorosos con sus respectivas parejas.  

En las relaciones donde se vinculan las prácticas sexuales con otras personas, los hombres  vamos aprendiendo a presumir y resaltar únicamente la cantidad de encuentros sexuales que llegamos a tener, omitiendo las sensaciones y emociones en cada encuentro.

El erotismo es aquella capacidad corporal de encontrar placer a través de nuestros 5 sentidos, y los hombres limitamos esa amplia capacidad y gama de posibilidades eróticas a la genitalización y a un acto de penetración vaginal y anal. "Se vuelve un trinomio de la sexualidad masculina reducido a erección, penetración y eyaculación" (Guadamuz Álvaro, 2013). El erotismo y sus manifestaciones, en cuanto vivencia del placer , son mutilados por la definición del fin último de la sexualidad masculina resumidos en el trinomio.

“Existe una estrecha conexión simbólica entre masculinidad, penetración y erección. Los genitales masculinos representan valor, orgullo, prepotencia, fuerza, bienestar, y se pueden concebir separados del cuerpo, cobrando vida propia” (Szasz Ivonne, 2000) y a través de esa fuerte genitalización es como resultan identidades a través de nuestras prácticas sexuales que moldean la percepción de las demás personas y nos dan la pauta para autopercibirnos  en el mundo  como varones , debido a que el pene se constituye en un símbolo, significante y estandarte de la sexualidad masculina que  estructura y organiza la subjetividad masculina y su identidad. De ahí que el pene erecto es, para los hombres, símbolo de identidad masculina.

A través de los 4 holones de la sexualidad  vamos interceptando la heterosexualidad obligatoria que se vuelve un régimen estricto a seguir por todos los cuerpos que circulamos bio-politicamente por todo el tejido social. Los modelos que nos presentan a lo largo de nuestra vida son exclusivos de la heteronormatividad,  concepto implementado por teóricas feministas y lesbianas  como Monique Witting, quien nos dice que “es el orden político heterosexual el que produce la necesaria existencia de dos géneros para validar y reproducir su discurso”. De está manera ese régimen heteronormativo demanda la existencia de dos polos que se ven como complementarios a la hora de relacionarnos en el plano sexual  y organiza nuestras prácticas y deseos arraigados en el modelo de pareja heterosexual.

Los modelos de pareja lesbicos, bisexuales u homosexuales caen en la trampa de la heteronormatividad al ser el único modelo conocido y reproducido por toda la estructura social. A nuestras relaciones de pareja como personas con orientaciones e identidades LGBTTIQ les vamos encontrando lógica dentro del régimen social, cultural y político heterosexual que demanda una parte masculina y otra femenina, dos polos opuestos  que son percibidos como complementarios.

Los hombres que nos relacionamos con otros hombres aterrizamos la heteronormatividad  a través de las figuras del “activo” y “pasivo”. Estas dos categorías  en el orden simbólico definen quien es la parte masculina y quien representa la parte femenina. Esto se basa a partir de una práctica sexual muy popularizada en el ambiente Gay: la penetración anal.
La penetración anal llega a ser una forma obsesiva en la busqueda del sexo ya que simboliza la virilidad y masculinidad por los motivos anteriormente expuestos en la construcción sexual de los hombres.

Penetrar a lo largo de la historia ha simbolizado  el poderío masculino , ya que la sexualidad para los hombres es concebida “como un acto agresivo y sobre todo físico, de conquista, orientado hacia la penetración y el orgasmo, tiende a la posesión sin más, mera afirmación de la dominación en su estado puro” (Bourdieu Pierre, 2000).
A la hora de relacionarse en la intimidad sexual, se traspasa literalmente el sometimiento, control y subordinación de lo masculino por lo femenino, creando explayadas fantasías entre varones homosexuales a través de asumir dichos roles.

Quien desempeña el  rol pasivo en el acto sexual,  a través de ser penetrado funge la parte femenina subordinada del modelo heteronormativo y quien es el activo a través de penetrar representa  al macho dominante que subordina en ese mismo esquema de pensamiento. Es una complementariedad obligatoria para poder relacionarse en el mundo de los hombres, una lógica que guía y rige el comportamiento a la hora del ligue y de las relaciones homoeróticas.  

Muchos hombres Gay u homosexuales no conciben la idea de relacionarse con otro hombre que tenga el mismo rol en la práctica sexual anal . Aprenden a través de los diferentes dispositivos sociales, económicos y culturales que el sexo está basado exclusivamente en la penetración, omitiendo la  diversidad de prácticas eróticas que pueden llevar al orgasmo a través de experimentar con el cúmulo de posibilidades que nos dan todos nuestros sentidos corporales.

Esas ideas vienen de un sistema machista que da forma a la heteronorma y cultura falocéntrica que cosifica sexualmente a los cuerpos, retirando incluso la identidad de una persona compuesta por infinidad de experiencias y componentes físicos. Dentro de la lógica del ser "activo" o "pasivo" , toda nuestra identidad y todo lo que somos se ve reducido  a nuestros genitales que pueden embonar o no embonar con lo que busco.

A la hora del  ligue se vuelve primordial saber si  eres activo o pasivo,  ya que para muchos eso bastará para saber si existe alguna especie de química entre ambos que les permita relacionarse de una manera afectiva en una relación erótica o de noviazgo. “No importa si tenemos gustos similares y todo lo que podamos tener en común, si yo soy pasivo buscaré a alguien que se asuma activo y viceversa”, en muchos varones Gay sólo eso bastará para saber si se puede seguir o no en una relación con sentido sexual, erótico y  afectivo con otro varón, por que si el hombre que me gusta  se  asume con el mismo rol que yo, entonces sólo podremos ser amigos dentro de esa lógica.

Es importante someter a cuestionamiento estas dinámicas a la hora de socializar en el ambiente y espacios entre hombres Gay, si no colocamos una mirada crítica a nuestras prácticas sexuales corremos el riesgo de limitarnos y de dejar pasar una gran cantidad de personas con las cuales podemos construir relaciones de noviazgo saludables o tener prácticas sexuales placenteras, conscientes e informadas.

No todo en la relación de pareja es penetración anal, ese es un invento del machismo para legitimar la masculinidad hegemónica y dominante. El erotismo es un gran abanico de posibilidades que nos puede llevar a orgasmos sumamente placenteros sin necesidad de penetrar o dejarse penetrar por el ano.

Efectivamente dentro del erotismo  se encuentra  la práctica sexual anal,  y por supuesto que es placentera, nos puede llevar a muchos y excelentes orgasmos sabiéndola realizar,  y en definitivo podríamos encontrarla entre nuestras prácticas favoritas, sin embargo no hay que verla como un todo, como lo que defina por completo a una persona,  ya que existen actitudes, aptitudes, capacidades, sentimientos y demás cualidades en otros hombres que van más allá de si es pasivo o activo. Puedo hacer Clic y formar experiencias agradables viendo todos  los componentes de una persona. Se vuelve una dinámica sumamente excluyente seleccionar personas con las que me puedo relacionar sexualmente únicamente a través de fijarme en una sola práctica sexual.

Muchas relaciones de noviazgo entre hombres gay que pudieran ser bonitas, solidas y duraderas no se dan, únicamente por la cuestión de si es pasivo o activo. Otras relaciones que se aventuran  llegan a terminar por que no consideran que puedan obtener placer de otras formas. Cuando te gusta o amas a otra persona basta con echarle un poco de creatividad para lograr averiguar las diferentes maneras en las cuales podemos satisfacer nuestros deseo,  incluso, y me atrevo a decirlo, de una manera mucho más placentera.

A los hombres Gay nos atraviesa mucho la construcción de la masculinidad, y por supuesto no estamos exentos de ser sujetos machistas y  limitados sexualmente. Es parte de nuestra tarea derribar esas estructuras que terminan por crear y recrear la homofobia. Propongan con sus parejas, ligues y aventuras nuevos modelos de relacionarse y socializarse. Los hombres y mujeres LGBTTIQ podemos deconstruir todo un sistema que ha sido opresor en distintas áreas de nuestra vida, evidenciamos la diversidad humana y eso da para mucho más que ser una simple copia del modelo y régimen heterosexual.


Bibliografía:
       BORDIEU, Pierre (1998), La Dominación Masculina. Paris:  Éditions du Seuil.
CONNEL, Robert (2000), La Organización Social de la Masculinidad, DF, México: Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales.
Campos Guadamuz, Álvaro. Masculinidades en Centro América
Rubio E. Introducción al estudio de la sexualidad humana: Conceptos básicos en sexualidad humana. En: Consejo Nacional de Población, "Antología de la Sexualidad Humana". Tomo I. Consejo Nacional de Población- Miguel Ángel Porrúa. México. 1994
Sáez, Javier (2011). “Por el culo, políticas anales”. Editorial Egales, España.

SZASZA, Ivonne. (2000), Varones mexicanos: Género, sexualidad y salud reproductiva. Debate Feminista, 186-199.










domingo, 26 de febrero de 2017

“La Iniciación Pornográfica”. Parte 2

Cuando terminé pude notar como mi corazón latía de una manera rápida,  y no era por el orgasmo, en esta ocasión mis latidos  eran   por una tremenda  adrenalina que me producía lo que  acababa de ocurrir en aquella habitación. Me sentía realmente satisfecho, fue una experiencia que me había fascinado. Me sentía sumamente sensual, deseado. La cámara en esos momentos fue como  mi amante, fueron unos instantes que siempre recordaré y más por lo que acarraría después.

Cuando mi corazón y mi excitación lograron calmarse lo primero que hice fue observar a Lalo. Buscaba en su mirada algún indicio de que mi acto inicial en el porno le hubiese gustado.
-Mi querido Roman, he encontrado a mi estrella del porno Gay. Eres fantástico, te aseguro  que haremos lodo contigo, les vas a encantar y sobre todo los vas a enamorar- añadió por fin Lalo después de un pausado suspiro acompañado de unas evidentes pupilas dilatadas.
-¿Y tú qué dices Arturo?, eres actor porno y tu opinión es muy relevante para mi, necesito dinero y quiero saber si aquí lo puedo encontrar- me animé a comentar después de que observé que Arturo no decía palabra alguna.

- Si, eres guapo y admito que quizá puedas pegar en esto-. Su  contestación al igual que su personalidad fueron muy cortantes y la verdad me lo esperaba por su cara que a simple vista se veía molesta. Me imaginé el motivo, y es que su pareja, Lalo,  no me observaba como uno más del montón de  esos “actores” dispuestos a generar ganancias en el mundo del porno. Definitivamente a Lalo lo  había hipnotizado y su mirada estaba cargada de lujuria hacia mí. 
Me pasó una toalla para limpiarme todo el fluido  que se había escurrido de  mí cuerpo, me indicaron donde estaba el baño por si quería lavarme. Después me vestí y con un tono entusiasmado les pregunté que seguía después.

-Ahora tenemos que ver el video y editarlo. Después de eso veremos los demás casting a detalle y te llamaremos para que conozcas con  quienes colaboraras en los videos.  Seguro te  vas a quedar, estas muy rico, Roman. Créeme que follaras con weyes riquísimos. Déjanos tú número telefónico y a más tardar el sábado de la próxima semana te llamaremos-. El comentario de Lalo me tranquilizó porque me sentí dentro del proyecto.

Bajé por las escalares rumbo a la salida y mis piernas temblaban cual becerro aprendiendo a caminar. Cuando salí a la calle la normalidad y cotidianidad del centro de Guadalajara continuaban. Frente a la casa de Lalo y Arturo se encontraba una cantina donde entraba mucho mayaton a beber cerveza después del trabajo. Un tipo robusto con una actitud muy femenina me vio y me gritó “¿te la chupo,  muñeco?, lo haré mejor que aquellas dos putitas, nene”. El tipo estaba muy borracho, sólo lo miré y seguí avanzando sin mirar atrás.

Me dirigí hacia el sur rumbo a mi casa. Aceleré el paso por que  se acercaba la hora de bañarme, perfumarme e irme a plaza tapatía a cubrir mi ronda nocturna.

Al llegar a mi casa Luna estaba  sentada en la sala leyendo una revista. Ella rentaba la habitación de al lado y desde que llegué ahí nos hicimos muy buenos amigos. Ambos estábamos locos, disfrutábamos de la vida sin tanta complicación que te vende la supuesta responsabilidad adulta. A los dos nos gustaba vivir al día dejándonos llevar por las sorpresas que pudiera traer cada mañana al salir el sol. O en mi caso al caer la noche, ¡esas aventuras eran mamadas nadita feas! , siempre me sorprendía con algo nuevo.

Luna era una chica verdaderamente hermosa a mi parecer. Tenía el cabello castaño y unos ojos marron  muy cristalinos acompañándose de una piel muy suave. Su personalidad era muy sexy, con cada paso y movimiento que daba desplegaba sensualidad. Su manera alocada de vestir, casi siempre de short y su cabello despeinado la hacían lucir como una chica rebelde con la cual no te debes meter en mal plan.

-¡No inventes, Roman!, ¡un tipo asesino a una mujer afuera de un café por qué no quiso ser su novia!.  De verdad que me caga en los ovarios este tipo de noticias, una y su cuerpo no pueden ser libres de mandar a la chingada a un wey.  Exclamo Luna.
Yo llevaba un poco de prisa por que se llegaba la hora de irme a trabajar por lo que sólo di un breve comentario de lo mal que me parecía esa situación, y no es que no me importará, si no que me encontraba bastante aturdido por lo que acababa de ocurrir minutos atrás en aquella casa con Lalo y Alberto.

-          ¡Me tengo que ir corriendo a cambiar porque se llega la hora de ir a sacar unos cuantos billetes esta noche!-, se lo dije en un tono un tanto preocupado.
-          ¡Ay  cabron!, no me gusta nada que peligres así tu cuerpo todas las noches, deberías conseguirte un trabajo menos riesgoso. Te quiero un chingo y cada noche me preocupas. Me preocupa que yo soy la que voy a tener que ir a reconocer tu cuerpo en plena madrugada, bien sabes lo que me cuesta levantarme de mi cama-. Lo dijo en un tono sarcástico y burlón acompañado de un sape.
-          Créeme, estoy a punto de encontrar algo mucho menos riesgoso. Muy pronto haré mucho más dinero sin exponerme “tanto”- se lo dije no muy convencido de lo que estaba diciendo.
-          ¿Enserio? Bueno, mejor ya vete a cambiar. Ya luego me platicaras a detalle de que se trata, aunque conociendo tu pendeja personalidad, será algo realmente atrevido e inquietante. Yo esta noche saldré con mi amor, iremos a beber unas chelas y de ahí yo creo que nos regresaremos a casa para  follarnos toda la noche-.
-          Esa Paula, contigo y tu cuerpo insaciable, seguro se da unos tremendos atascones. Bueno, me retiro, suerte esta noche. Te miro luego-.

Me dirigí rumbo  a mi cuarto. Tomé una ducha con agua caliente para recuperar energías y estar listo para follarme a unos cuantos weyes esa noche. Se acercaban algunos pagos muy fuertes por lo que tenía que darle prisa a mi profesión si quería cubrirlo todo.
En uno de mis cajones guardaba una bolsa con  condones que una de las asociaciones civiles que visitaban la zona nos obsequiaban. Tome una tira, la metí en mi bolsillo, use el perfume que me  encantaba para  las noches de ronda  y salí a toda marcha por la calle que me conducía directo a la plaza tapatía.

-¡Qué pedo cabrón!, es sábado y hoy desde las 6 sale chamba, apenas son las 9:30 de la noche  y ya llevo dos sor juanas papa!-. Con esa voz ronca me sorprendió Martín,  otro de los chambeadores nocturnos de la plaza con el cual había formado una gran amistad. Él era mucho más grande y fornido que yo. En muchas ocasiones él cuidaba de mí. Tenía una personalidad muy protectora y en especial conmigo que siempre me echaba ojo. En una ocasión un tipo se negó a pagarme y al reclamarle,  este me saco una navaja para amenazarme diciendo que cuando él quisiera metérmela yo tenía que estar “flojito y cooperando”. Martín al darse cuenta corrió al lugar con una piedra para darle directo en la cabeza y a la vez le dejo muy claro que en esa zona nadie se metía conmigo, que se largará y no volviera al lugar porque si no se iba a encontrar con una muerte provocada por la paliza que le iba a meter. 

- ¡Inche Martín no pierdes el tiempo!. A tu verga de seguro ya le sale pura leche en  polvo de tanto que te la han chupado hoy- Se lo dije chocando la mano en símbolo de camaradas.
Vi a mi alrededor y ya se encontraban todos los chicos del clan. Ahí habíamos formado una red de prostitutos los cuales nos protegíamos de las posibles agresiones de los vatos que sólo iban a asaltar y joder y de la policía misma que frecuentemente visitaba la zona para bajarnos feria o llevarse a uno que otro cabron a los separos.

Me senté en una de las bancas como de costumbre, cruce la pierna, extendí mis brazos y active mi mirada para pescar vatos que quisieran contratar mis servicios.
Ahí estuve unos 15 o 20 minutos cuando noté que un wey vestido con corbata, zapatos y pantalón de vestir llevaba unas  tres veces pasando por el pasillo que quedaba justo frente a mí. Él cada que pasaba me lanzaba miradas momentáneas.

-“Otro tímido por aquí. Otro con el que tendré que dar el primer paso”- pensé.
Me levanté de mi banca y me puse en uno de los pilares del pasillo. Espere a que diera la siguiente vuelta para abordarlo.

-¡Qué onda, Bro!, ¿tendrás un encendedor que me prestes?- le pregunté cuando al fin se acerco nuevamente por ahí.

-No traigo- contestó un poco nervioso.

-¿Y qué onda, que plan?, ¿te gusta el cotorreo de aquí?-. Pregunté el clásico que volvía discreta toda la situación y que para ese tipo de hombres que de seguro hasta novia tenían, funcionaba bastante bien.

-Si me late, por eso vengo esta noche, quiero ver que sale-.

-Mijo, pues ya te salió algo. Conozco un hotel acá a la vuelta el cual cobra 200 varos la habitación y como estas como me gustan, te dejo el servicio completo en 300 bolas. ¿Cómo ves?-.

-En realidad sólo quiero que me la chupen y aventarlos. Traigo coche, lo deje aquí a dos cuadras, ¿ahí te animas?, ¿Cuánto por eso?-.

Sabia del peligro que era subirse al coche de un wey,  y más eso de alejarme de la zona. En el hotel sabían del negocio y nos protegían por una breve comisión que nos pedían por llevar ahí a nuestros clientes. Ahí estábamos en un entorno de camaradería  y si algo malo  pasaba en chinga el recepcionista del hotel daba el pitazo para que el clan fuera a nuestro rescate.

Este wey me había parecido muy guapo y la neta eso me puso muy caliente. Al ver como se paraba su verga por debajo de esos pantalones que le quedaban ajustados seguro por unas piernas bien torneadas me excite mucho y ya estaba deseando llevarme a la boca ese miembro que Dios le había dado.

Termine por aceptar la propuesta y le dije que por eso le cobraba 200 varos. Le pedí que fuera adelantándose y que yo lo seguía. No quería que Martín se diera cuenta porque sabía de lo estúpido que era retirarse de ahí, y aunque él me hubiera cuidado las espaldas, preferí ahorrarme  su pinche regaño y sermón que me iba a soltar para obligarme a permanecer en la zona.

Mire que los compas  se encontraran distraídos y lentamente avance en dirección de mi cliente.

Era un coche del año que estaba estacionado sobre avenida República. Llegué y me subí. Le indique al  wey que avanzara  una cuadra arriba donde sabía que era obscura y solitaria para poder mamarsela sin molestias.


Nos estacionamos debajo de un árbol que hacía todavía más obscuro el panorama.
Se desabrocho el fajo, bajo el cierre y con su mano saco su verga doblada por la ropa interior ajustada que llevaba. Era un pene de unos 20 cm con muy buena cabeza. Al instante que lo  vi lo saboree y lo llevé a mi boca.

Mi lengua bajaba y subía por todo su tronco. Lamia sus testículos los cuales tenían ese sabor tan peculiar que me fascinaba.  Estuve unos 20 minutos disfrutando de esa delicia hasta que un chorro abundante escupió en mi cara.


lunes, 20 de febrero de 2017

La Iniciación Pornográfica. 

El sonido de las campanas de la iglesia acompañaban esa silenciosa tarde en la que me disponía a dormir para tratar de recuperar las energías que en  la noche anterior había desgastado tratando de encontrar trabajo en la plaza tapatía y sus misterios nocturnos.

Fue imposible quedarme dormido por la gran ansiedad que dejaba el colocar sobre mi mente el rumbo que tomaría mi vida. Definitivamente necesitaba hacer algo diferente, mi personalidad extrovertida y con sed de aventura lo requería de inmediato.

Tome el celular y abrí el grindr. Tenía que aprovechar mi tiempo en otra cosa que no fuera rodar por la cama y mirar por la ventana. Por la aplicación solía  ganar algo de  dinero ofreciendo  mis servicios sexuales. Una vez un señor me pagó 1,000 pesos por permitirle chupar mi verga hasta venirme en su boca. Con ese dinero logré completar el pago del alquiler de mi habitación y salí de un gran apuro.

Me dispuse a esperar que alguien respondiera a mi anuncio que decía “cobro $”. Pasó aproximadamente una hora para que alguien escribiera en el chat para solicitarme información de cuanto era lo que tenían que pagar por las delicias que mi cuerpo podría ofrecer. Era un hombre gordo de unos 32 años quien me decía que tenía 400 pesos. La verdad,  es que preferí ignorar y no responder por que sabía que podía conseguir otro cliente quien pagara más.

Me dispuse a ver perfiles, quizá no iba a  conseguir dinero esa tarde pero estaba algo caliente,  así  que decidí mejor encontrar a alguien que me gustara para coger un rato y quizá invitarle a comer. Al pasar  por todos esos perfiles como un menú de comida, vi algo que llamó mi atención: “Buscamos actores porno”.

En la imagen de ese perfil tan peculiar estaba la foto de dos hombres demasiados guapos con unos cuerpos que pondrían caliente hasta mi tía la amargada. En la parte donde escribes especificaba que mandáramos mensaje para pedir mayor información de cuando y donde era el casting.

Escribí un “Hola” y solicité  mayor  información de lo anunciado a lo que respondieron:
“Buenas tardes, somos una productora de videos porno y estamos buscando chicos  desinhibidos que se animen a realizar actos sexuales frente a la cámara. Si realmente estas interesado mándanos tu foto desnudo  para ver si eres el estilo de hombre que buscamos ”.

No pedían  mucho con mi foto desnudo, la verdad es que no me importaba que se tratará de un engaño para filtrar fotos de hombres gays  en Guadalajara. En demasiadas ocasiones ya había mandado mi culo y  verga  a gran cantidad de hombres cuando ofrecía mis servicios sexuales.

Cuando recibieron la foto tardaron aproximadamente una hora en contestar diciéndome que si podía acudir en 3 horas a un pequeño casting en vivo donde probarían mi desenvolvimiento frente a la  cámara. Acepté y solicité la dirección del lugar.

Mire mi cajón de ropa interior  y busqué  lo más sexy que tenia. Vi mis  suspensorios que levantaban mi culo de una manera que lo dejaban  ver muy antojable, eran perfectos para la ocasión.  Me los puse, me peine y coquetee frente al  espejo un rato para estar doblemente seguro de mi belleza masculina, esa belleza que me estaba dando de comer los últimos meses.

Salí de la casa con mi mochila, mis audífonos y una gorra que me había regalado mi hermano la navidad pasada la cual me gustaba mucho por que resaltaba mi parte masculina y eso hacía que me llegaran más clientes  dispuestos a pagarme incluso más de lo que les pedía  porque me los cogiera o viceversa.

La dirección se encontraba por la calle Garibaldi en la zona centro de Guadalajara. Quedaba a unos 30 minutos de donde yo vivía  y la tarde era nublada por lo que decidí caminar.
Cuando la numeración de las fincas  marcaba que me encontraba cerca, apague mi reproductor y lo guarde en la mochila. Un extraño nerviosismo me invadió esta vez. A pesar de haber experimentado ya muchos encuentros clandestinos, en esta  ocasión  me encontraba ante una experiencia totalmente nueva. Además también sabía que estaba en riesgo de que se tratara de alguna especie de engaño y sabía que  corría  el peligro  de que sucediera  algo malo.

-Total, ya me he puesto en riesgo en demasiadas ocasiones y tal vez  hoy no sea la excepción pero podría ser mi salida a muchos problemas económicos, tomaré el riesgo- Pensé.
Llegué al lugar, era un sitio  con una pequeña puerta que conducía a un angosto pasillo con unas largas escaleras al final. Era una casa muy vieja y deteriorada que daba un aspecto tétrico. Se sentía  helada por los grandes muros que la resguardaban por gran cantidad de años y la escaleras se encontraban con polvo y algunas telarañas.

La puerta estaba emparejada, así que me pase y seguí el camino. Al llegar al final de las escaleras había un cancel negro que estaba cerrado. Por lo barrotes se dejaba ver una sala con muebles de piel color negro un tanto  rotos. –Buenas tardes- grite. Escuché unos pasos que provenían  del fondo de la casa y a los segundos apareció un hombre de unos 28 años quien me respondió el saludo y dijo- ¿Tú debes de ser Roman?, ¿cierto?. –Si, así es, contacte por Grindr y me dieron una cita para esta hora- dije.

Me comentò que enseguida saldría el productor quien  se estaba terminando de bañar y me hizo tomar asiento en uno de los sillones. Miraba de un lado a otro por toda  la casa tratando de encontrar algún indicio de que este iba a ser un gran trabajo que me haría ganar mucho dinero. Por más que busqué no encontré nada que me sacara de dudas. Lo único  que logró llamar mi atención  fue una fotografía del hombre que me recibió acompañado de otro de unos 40 años quienes sonreían muy abrazados, supuse que se trataba de su pareja.

Pasaron unos 10 min para que del corredor que conducía a las habitaciones apareciera el hombre cuarenton de la fotografía. –Hola Roman, mi nombre es Lalo un gusto conocerte. Ya debiste conocer a Arturo mi colega en este proyecto y mi futuro esposo-. Arturo era guapo pero me había parecido muy alzado, tenía  una mirada retadora que echaba de arriba abajo y su personalidad era muy tajante. Lalo parecía un tipo agradable, feo, acabado por los años pero su personalidad era retadora y seductora, producto seguro de una vida llena de madrazos. Aún así daba un aspecto interesante.

-Sí, ya tuve el gusto de conocerle, gracias. –¿Quieres agua?- preguntó Lalo. –No, estoy ansioso por saber de qué se trata esto, ¿Qué hay que hacer?- les pregunte un poco nervioso a lo que Lalo, que al parecer era quien lidereaba este proyecto respondió:

-Mira nosotros somos una compañía cinematográfica que va comenzando. Estamos lanzando nuestra página de internet la cual ya cuenta con algunos videos que se están haciendo muy populares en la web. Arturo ya ha tenido la oportunidad de hacer porno en muchas ocasiones y es algo que le ha generado dinero, además de popularidad en el medio. Estamos buscando nuevos talentos para hacer crecer esta empresa juntos y generar grandes ganancias. Al principio no prometo un gran sueldo, te estaríamos pagando $800 pesos por video pero si logras hacerte popular en la web tus comisiones irán incrementando. Aquí se va a tratar de emprender. Más que nada me gustaría que veas esto como un futuro prometedor. Quienes se integren tendrán que dar el compromiso de chambear duro para pronto poder posicionarnos en la industria del porno gay. Tú eres demasiado guapo,  tienes carita de niño que no rompe ni un plato, tu cabello es muy obscuro y eso ante la cámara tendrá un toque delicioso  que te aseguro que quien vea tu video  quedará atrapado y pedirá más. ¿ Qué te parece la idea, Roman?-.

Me quede callado tratando de procesar la información que acababa de recibir por parte de Lalo. Después de un breve silencio respondí que me agradaba la idea, a final de cuentas era eso o seguir en la plaza tapatía todas las noches peligrando el pellejo, definitivamente era mejor posar ante la cámara en un cuarto lleno de luz.

Lalo comentó después que era necesario un casting, una pequeña prueba con la cámara para ver a que tanto podría estar dispuesto en un filme. Se levantaron y me pidieron que los siguiera por el corredor de habitaciones.

Llegamos al último cuarto del pasillo que se encontraba sólo con un mueble largo  y una lámpara. Prepararon la cámara y ambientaron  para comenzar a rodar. Una vez listo el equipo me comenzaron a preguntar mi edad, si ya había hecho porno antes y algunas otras preguntas estúpidas las cuales tenía que contestar con un sonrisa llena de coquetería.

Al final de la charla me pidieron que me quitara la ropa. Lo fui haciendo lentamente comenzando por la playera, vi como Lalo se comenzó a excitar por la forma en cómo tragaba  saliva, parecía que jadeaba como un perro por ver más.

Llegué al punto de tener solo mi  ropa interior y ahí me pidió que me diera una vuelta.
-Muy bonito cuerpo, mí querido, Roman. Delgado, lindas piernas y un  culo tan duro  que  te hacen un verdadero bombon que me quiero comer-. Me puse un poco nervioso al ver la cara de Alberto pareja de Lalo  quien agacho la mirada e hizo notar lo incomodo que le pareció el comentario. Aún así no dijo nada y Lalo siguió con sus adulaciones.

Me quite el suspensorio y mi verga salió flácida aún, necesitaba estimularla para que dejará ver su tamaño y no defraudar a los directores. Me pidieron realizar algunas posiciones para tomar fotografías.

Después me senté en el sillón y me pidieron que me sintiera como en mi propia habitación. –Quiero que te masturbes, Roman. Quiero ver cómo te deslechas- dijo Lalo. En un televisor que estaba detrás de la cámara pusieron videos porno de Brent Corrigan, un famoso actor porno Gay. –¿Quieres ser como él, Roman?- preguntó  Lalo refiriéndose a Corrigan. –Si, quisiera ser famoso como él y ganar mucho dinero para comprarme muchas cosas y hacer lo que se me venga en gana sin limitaciones-, contesté riéndome. –Muy bien,  entonces concéntrate y déjanos ver cómo te vienes, cuanto semen te sale de esa verga que pone dura la mía-  dijo Lalo.

Mi verga poco a poco fue poniéndose dura. Tocaba mi abdomen y pecho. Estimulaba mis pezones y debes en cuando acariciaba mi escroto y testículos. Cuando iba a llegar me puse de pie frente a la cámara  y solté el chorro de semen para que cayera al piso y pudieran apreciarlo mejor… Continuará




domingo, 29 de enero de 2017

Crónicas del Gueto Gay en Guadalajara.

Esta vez me gustaría escribir acerca del gueto Gay: de  los antros, bares y cafés que una sociedad hipócrita con su sexualidad destina para nuestra convivencia, relajación y diversión después de nuestras actividades laborales, escolares, familiares y/o hogareñas.

En una reunión con colegas activistas trans-lesbo-gays-feministas, llegamos a la conclusión  de que el  2017 iba a ser un año lleno de sorpresas en nuestras agendas mariconas. No nos equivocamos y tampoco imaginamos que la movilización comenzaría tan rápido. No llevábamos ni 20 días de iniciado el año  cuando nos enteramos que dos compañeras lesbianas fueron discriminadas en un café llamado “48”, un bohemio lugar conservador que decidió sacar toda su lesbofobia y servir café con la misma.

Ante  los hechos a muchas colectivas y activistas independientes  no nos quedó de otra más que colocar acciones rápidas en nuestras agendas. Algunas y algunos nos manifestamos frente al café, llevamos las consignas que año con año nos han acompañado en la lucha y exigimos se pidiera una disculpa pública a las compañeras directamente afectadas y de paso a todas nosotras que nos posicionamos todo el año en contra de hechos y acciones que denigran nuestras orientaciones e identidades sexuales.

Otros por su parte acompañaron el proceso de denuncia, y  otras tantas personas se encargaron de la labor mediática de los hechos para colocarlo en el debate público, etc.  Un trabajo en conjunto que confirmo que la movilización y trabajo en materia de derechos humanos y diversidad sexual tenían que comenzar.

Todo el asunto del café 48 fluyó bien, la denuncia en diferentes esferas se logró y el café al parecer no le quedaran ganas de discriminar a alguien por todos los comentarios emitidos en su página de FACEBOOK.

Compañeras y compañeros  LGBTTI  fueron días después al café con sus parejas y dieron testimonio de cómo los meseros les dieron un trato  preferente y excelente argumentado que el lugar era un sitio libre de discriminación.

Tal vez sea su miedo a la pérdida de beneficios económicos y su acto de supuesta inclusión sea hipócrita,  pero por lo menos mostraron miedo y se la pensaran más de dos veces antes de correr a alguien del establecimiento por su orientación sexual.

Días más tarde nos enteramos del asesinato de una compañera trans en uno de los antros Gays más populares de la ciudad: el caudillos. Ella recibió  adentro del bar de  2 a 3 balazos en el torax y la echaron  del bar bañada en sangre lo que ocasionó su muerte  en plena calle, y como es una tremenda costumbre normalizada, el caso es poco claro y sigue impune.

No es la primera vez que en el caudillos se reportan agresiones y violencias como este lamentable hecho. Recuerdo que  el día del PRIDE GDL ( por allá en Junio del 2015), dos amistades y yo pasábamos por la zona cuando vimos como arrojaron a la calle a una compañera trans quien había recibido un ataque en el cuello con una botella de cerveza quebrada .

Está mujer Trans se enontraba tirada  en la calle y  las   personas trabajadoras  del antro  seguían cobrando los  respectivos cover a la enorme fila que abarcaba por lo menos una cuadra que pretendía ingresar a consumir dentro cómo si nada pasara. Poca gente se inmutaba ante los hechos.

No  conformes con la violencia redactada hasta ahorita, ocurrió una  más y no menos desagradable:

Una madre de familia reportaba en facebook que su hijo, un hombre gay, había sido agredido  al salir de otro famoso Bar ubicado en la calle Enrique González Martínez. Ella subió a su muro  unas imágenes de su hijo totalmente golpeado en distintas zonas del cuerpo y en su redacción decía que lo habían sacado  del lugar para llevárselo a otro lado donde lo golpearon de una manera totalmente brutal.

El dichoso bar días después reportó en su página que iba a permanecer cerrado por remodelación. ¿Casualidad o estrategia?, no sabemos. Lo que es cierto es que nuevamente los hechos son poco claros y por supuesto no hay culpables, seguimos en el “Aquí no pasa nada, comadres”.

Los guetos Gays son zonas  que nacen a partir del aislamiento y marginación social de nuestra condición de hombres y mujeres trans, lesbianas, bisexuales, intersexuales o gays. El sector empresarial sabe de ello y ve las enormes ganancias que eso puede generar: son sitios poco regulados que necesitan de una mínima inversión. Las instalaciones suelen ser deplorables, no hay salidas de emergencia, básicamente con que exista chela y música ya están del otro lado para generar dinero.

 La comunidad LGBTTI se pone poco exigente, y no porque tengamos mal gusto, seamos  conformistas o que esas condiciones nos parezcan  las adecuadas para nuestra socialización, sino porque  tenemos una sociedad y cultura que otorga todos los privilegios a un sólo estilo de vida que tiene la supremacía: la heterosexualidad. Lo que nos deja esta sociedad excluyente son espacios delimitados y bien definidos donde se nos aisla y nos vende la falsa  idea de que ahí si podemos ser nosotras y nosotros mismos.

Mientras existan cafés como el 48 que se muestren renuentes hacia nuestras prácticas de afecto, seremos arrojadas a acudir a las  zonas como la rosa de Guadalajara, que la sabemos insegura y violenta, con  antros y bares en precarias condiciones. 

Es hora de mantenernos alertas y denunciar toda muestra discriminatoria heterosexual en los establecimientos, y también es hora de exigir a los guetos seguridad y buenas condiciones para nosotras. Despertemos como comunidad y destruyamos el gueto rosa.

Beber cerveza en un lugar que sabemos violento y no hacer nada, es otra de las forma de opresión.